La "trampa" de la autoestima.
Mira, nos han vendido que tener una buena autoestima tiene que ver con pensar bien de ti misma, decirte cosas positivas, gustarte, valorarte, sentirte siempre a gusto…
Y cuántas veces ha colado, y nos hemos creído que sanar significa ser nuestra mejor versión… sin darnos cuenta de que, tal vez, se trata de aceptar incondicionalmente a aquella que sentimos nuestra peor versión.
Por eso te propongo que cambies las preguntas «¿Me quiero? ¿Me valoro?» por «¿Cómo me trato cuando sufro? ¿Cómo dejo que me traten los demás?»
Porque lo importante de verdad no es tener una «alta autoestima» (es decir, un elevado concepto de ti misma), sino tener una alta autocompasión.
Que no cunda el pánico que ahora aterrizo esta palabreja.
Dicho en castellano, la autocompasión es la capacidad de tratarte bien cuando más lo necesitas.
Bien = con amabilidad, calma, presencia, escucha, cariño y amor.





